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lunes, 4 de febrero de 2013

JULIA PINEDO MASA


Hace unos días la Profesora y gran amiga Carmen García Colmenares, con su generosidad habitual, nos ha enviado abundante material sobre varias maestras republicanas palentinas que fueron represaliadas por la Dictadura, fruto de su investigación y su lucha incansable por recuperar la memoria y devolver la dignidad a estas magníficas mujeres.
Iré subiendo estas semblanzas, empezando por la de Julia Pinedo que fue castigada no por su labor como docente, sino por sus ideas y por  llevar una vida no acorde con los modelos tradicionales.

PINEDO MASA, Julia 
Dueñas 1899-?

Julia nació en Dueñas (Palencia) el 12 de enero de 1899, hija de Anastasio Pinedo Carraneja, industrial, y de Dorotea Masa Chacón.
El 14 de mayo de 1913, con 14 años de edad, solicitó a la Directora realizar los exámenes de ingreso en la Escuela Normal de Palencia.
Fue una de las maestras  que ofrecieron sus servicios a la Diputación Provincial de Palencia durante la II República para encargarse de  las colonias escolares “en clima de altura” organizadas por esta institución en la Abadía de Lebanza (Palencia), en las proximidades de San Salvador de Cantamuda. Estas colonias coincidían en verano con las colonias madrileñas organizadas en este mismo sitio por el Ayuntamiento de Madrid. En la colonia de la Abadía de Lebanza debió de ejercer una gran labor profesional y pedagógica, ya que en octubre de 1934 el pleno de la Diputación acordó “felicitarla por su excelente actuación al frente de ella y autorizar a la Presidencia para que premie sus  trabajos con una gratificación de 200 pts.”.
Colaboró en estas colonias al  menos en la campaña del año 1934. La maestra presentó una memoria escolar sobre su labor con las niñas de las colonias y por eso fue felicitada. 
En el verano del año 1936, tras el estallido de la guerra las colonias de niños palentinos y madrileños fueron disueltas y los niños de Palencia  regresaron a la capital, aunque los niños madrileños permanecieron allí incomunicados.

Julia  debió de regresar e incorporarse a su escuela de Bustillo de la Vega,  ya que el alcalde informó al Rector  de la Universidad el 10 de septiembre de 1936 de que los maestros Julia Pinedo y Bonifacio Salan se hallaban al frente de sus respectivas escuelas desde el día 1º de septiembre hasta la fecha “sin nota desfavorable”.
Contrasta este primer juicio positivo  con las graves informaciones que aparecen en el expediente de depuración  que se le abrió yen el  que censuraban la conducta personal y profesional de esta maestra, afectando a su reputación privada.
Según los informes que poseía la Comisión Provincial de Depuración, esta maestra había tenido una conducta bastante indeseable tanto en el terreno profesional, como en el personal y social. Así sucedió con el informe que la Comandancia de la Guardia Civil envió a la comisión provincial, muy crítico con el comportamiento privado de esta maestra. En el terreno profesional se acusó a Julia de que “no estaba las horas reglamentarias” en la escuela, de descuidar su trabajo y de que “antes del Movimiento cumplía las leyes laicas con neutralidad”, además de no contar “con la  estimación del vecindario”; en el terreno personal, se denunció que la maestra había abandonado al marido y a sus hijos, “ha dado escándalo  yéndose de casa y regresando a altas horas de la noche; hijos solos y abandonados; se pasaba las noches en tabernas”, con el consiguiente mal ejemplo para el pueblo; en el terreno moral, al encontrarse separada del marido, su conducta fue calificada rotundamente como “censurable” y  “mala”
Y, por último, en el plano político también se la acusó de simpatizar por las izquierdas, ya que “patriotismo tiene poco, no se ha dedicado a la política, pero se ha inclinado siempre a las izquierdas”, además de estar “infiltrada de ideas malsanas y liberales”.
La maestra tuvo un plazo de diez días para responder en el pliego de descargos a todas estas acusaciones. Sin embargo, la Comisión de Cultura  y Enseñanza la sancionó el 14 de diciembre de 1937 con el traslado de escuela dentro de la provincia.


Fuente: Ficha proporcionada por la Profesora Carmen García Colmenares

martes, 14 de agosto de 2012

SOFÍA POLO JIMENEZ



POLO JIMENEZ, SOFÍA
1904 Cervera de la Cañada (Zaragoza)- 1936 Palencia

Sofía nace en el seno de una familia de pequeños propietarios de ideas progresistas. Estudia Magisterio en la Escuela Normal de Zaragoza acabando la carrera en la Escuela Normal de Teruel. 
En Calatayud conoce al también maestro Arturo Sanmartin,  con el que se  va a vivir  a Villablino en 1928, invitados por la Fundación escolar Sierra Pambley, de la institución libre de enseñanza, donde Sofía se va a encargar de las clases de lectura para chicos y chicas y dibujo y de las de labores con las chicas. Al año siguiente se trasladan a Madrid para que Arturo prepare las oposiciones a Inspector en la Escuela de Estudios Superiores de Magisterio.
Junto a él dará clases en una escuela en el barrio de Tetuán, de la Asociación de Amigos del Progreso.Tras un tiempo que dedica al cuidado de sus hijos se inscribe como cursillista para acceder al Magisterio. 
En 1933 se traladan  a Palencia donde Sofia imparte clases en el Colegio Gil de Fuertes. Durante ese verano ambos asisten a los cursos de la Universidad de Verano de Santander.
Sofía, afiliada a la FETE, es una mujer activa y comprometida a nivel político y sindical al igual que su marido, defensora de la renovación de la enseñanza y de la libertad. 
Será directora de las colonias del Monte El Viejo, dirigidas por la Asociación de Amigos del Niño, coordinará la organización de los niños o pioneros socialistas y participará en mítines y conferencias del Frente Popular en la campaña de 1936.
Al iniciarse la sublevación militar se esconde junto con su marido en la casa de otra maestra, Cirila Ubaldina García, pero es descubierta, detenida y llevada a la prisión  de Palencia. Asesinada, su cuerpo es abandonado en la calle.
Testimonio de su carácter así como de su muerte son estas palabras de otra compañera, Pepita Uriz, : "Sofía Polo, su mujer, madre de tres pequeñuelos, que tanto prodigó su entusiasmo, su nervio y su inteligencia en aquel Congreso inolvidable, abandonado su cadáver en la vía pública para pasto de los perros..."

Bibliografía:
  •  La Enseñanza una ilusión compartida. Sofia Polo y Arturo Sanmartín. Carmen García Colmenares y Natalia Sanmartín Polo.
  • Exterminar la semilla de Caín,represión del magisterio Republicano. Herminio Lafoz, Universidad  de Zaragoza, Colección Aetas :http://www.unizar.es/ice/uez/wp-content/uploads/2008/04/V-REPRESI%C3%93N.pdf
  • Muerte y represión en el Magisterio de Castilla y León: La represión del Magisterio en Palencia. J. Gutiérrez Flores - E. Berzal de la Rosa y J. ROdríguez González Coor. Fundación 27 de Mayo